Sierra Nevada aloja la copa del mundo de Freestyle Sky y Snowboard. Estaremos Alli

Del 18 al 26 de marzo se celebrará en Granada la Superfinal de la Copa del Mundo de Snowboard y Freestyle 2013.  El gran evento tendrá lugar en las pistas de competición de Sierra Nevada y citará a los 550 mejores especialistas mundiales de las disciplinas más espectaculares del circo blanco.

La Final de la Copa del Mundo pondrá en el centro del universo del freestyle y el snowboard al Superparque Sulayr con su instalación estrella: el half pipe permanente más grande de España, que ya fue probado con éxito la temporada pasada en los Mundiales Junior de Snowboard celebrados en la estación granadina.

Las finales de la Copa del Mundo de Snowboard y Freestyle Ski, que se disputarán en Sierra Nevada del 20 al 27 de marzo próximo, apenas tendrán incidencia en el área esquiable de la estación, una vez cerrados los trazados de competición entre la organización de las pruebas y la Federación Internacional de Esquí (FIS).

La estación consigue así de uno de los objetivos que se marcó para la organización de estas finales: hacer compatible el esquí comercial con la alta competición, hacer accesible el espectáculo de la Copa del Mundo al público sin afectara su jornada de esquí o snowboard. Para ello, las ocho finales se disputarán en cinco escenarios que acabarán en tres áreas de meta, unos circuitos a las que los usuarios de la estación podrán acceder sin dificultad, que no implicarán la interrupción de pistas significativas y que se irán desmontando a medida que vayan acabando carreras.

DESCARGA DEL DOSSIER

Tanto es así que la superficie ocupada por la Copa del Mundo apenas alcanza el 5 por ciento de los kilómetros esquiables de Sierra Nevada, casi toda –salvo la pista Visera- en el área de la Loma de Dílar, de hecho, siete de las ocho finales de Superfinal de Copa del Mundo de Snowboard y Freestyle se celebran allí, en el snowpark Sulayr de Loma de Dílar. Serán las finales de halfpipe (de snowboard y freestyle ski), que tiene una meta propia; las de slopestyle (de snowboard y freestyle ski), skicross y snowboardcross (que comparten prácticamente el mismo escenario) y snowboard gigante paralelo, que disfrutan del mismo área de meta La octava final, la de baches dual, se disputará en la pista Visera, con salida en el radiotelescopio y llegada a la meta en Borreguiles.

Los responsables del snowpark mantendrán cuatro de los ocho sectores del Sulayr ‘comercial’, añadirán uno de nueva construcción junto al telesilla Loma de Dílar y junto a este habilitarán una pista comercial de skicross.Los usuarios con forfait podrán acceder a los escenarios de competición sin restricciones; para quienes sólo quieran ver las finales sin esquiar la organización creará productos especiales para la Copa del Mundo.

Half Pipe:

Se desarrolla en una pista de poca pendiente con nieve acondicionada en forma de semi tubo bastante inclinado en sus flancos. Los participantes realizan una serie de saltos, acrobacias y maniobras en el Halfpipe, yendo de lado a lado y elevándose los por los bordes del tubo, juzgándose dichas maniobras según el grado de la dificultad y de ejecución.

Slalom Paralelo:

Dos corredores compiten a la vez, por un recorrido de puertas (más cerrado que el Gigante), pasando el ganador a la ronda siguiente.

Slalom Gigante Paralelo:

El slalom paralelo permite a los corredores afrontar el recorrido en paralelo, con dos competidores bajando a la vez.  Antes ha habido una manga de clasificación donde los 16 mejores corredores se enlazan por parejas comenzando así las eliminatorias, pasando el ganador a la ronda siguiente, hasta proclamarse el vencedor.

Snowboard Cross:

Los corredores hacen la salida conjunta en grupos de cuatro en una pista sinuosa especialmente construida para el Snowboard que incluye vueltas, saltos, ondas y la nieve acondicionada. Eliminándose entre ellos, pasando los mejores a la siguiente ronda

Calendario finales:

  • 20 marzo: Final Eslalon Girante Paralelo GS Snowboard (Loma de Dílar).
  • 21 marzo: Final de Snowboardcross (Loma de Dílar).
  • 22 marzo: Final de Moguls (Baches) de Freestyle Ski (Borreguiles).
  • 23 de marzo: Final de Slopestyle de Freestyle Ski (Loma de Dílar).
  • 24 de marzo: Final de Skicross de Freestyle Ski(Loma de Dílar).
  • 25 de marzo: Final de Halfpipe de Freestyle Ski (Loma de Dílar).
  • 26 de marzo: Final de Slopestyle de Snowboard (Loma de Dílar).
  • 27 de marzo: Final de Halfpipe de Snowboard (Loma de Dílar).

En blog de deportes hemos sido acreditados en la zona de prensa del evento para rodar escenas aereas del mismo a traves de uno de nuestros cuadricópteros preparados para este tipo de grabaciones deportivas en directo.

En este caso, acudiremos con un DJI PHANTOM, equipado con una cámara GO PRO con estabilización de imagen, con ella grabaremos imágenes del evento que mas tarde serán compartidas por la organización. Os las mostraremos

Hemos de resaltar los buenos resultados de grabacion de video de alta resolución que proporciona la combinacion PHANTOM/GO PRO. Como muestra os dejamos un video realizado de la misma forma que lo haremos nosotros

Brasil, camino de encontrarse

Recibe la pelota y automáticamente el público se levanta. Es un imán de miradas, y resulta inevitable no esperar algo distinto cuando la recibe. Neymar, hoy más que nunca, es una realidad, y de su inventiva se agarra Brasil buscando por fin la tan ansiada continuidad en sus resultados, pero principalmente en su juego. Es significativo el cambio de número cuando su ’11′ es una marca registrada, pero no podría calzarle mejor el uno y el cero debajo de su nombre, porque el flamante refuerzo blaugrana es el futbolista que más ilusión genera, el jugador llamado a ser ese crack diferencial que históricamente tuvo la verdeamarelha en sus filas. Rivaldo, Ronaldo y Ronaldinho hoy sonríen porque saben que su selección está en buenas manos.

Pero mientras el habilidoso delantero marca las diferencias, al escuadrón lo sigue dirigiendo Thiago Silva desde el fondo, un central tan seguro de sus condiciones, tan privilegiado a nivel físico y tan excelso en la lectura del juego que hoy en día es un rara avis. Hasta la anarquía innata de David Luiz pasa casi desapercibida, y Dani Alves puede proyectarse sin titubear sabiendo de la presencia del hombre del PSG. Paulinho y su incansable trabajo en el medio completan la columna vertebral de una canarinha a la que le cuesta evolucionar, pero que si progresa de manera paulatina. Estos jugadores necesitaban un torneo de este calibre (y con su gente) para ir afinando el mecanismo de cara a su Mundial el año próximo, donde para ser candidatos firmes deberán primero sentirlo ellos mismos. El conjunto de Felipao no puede ostentar de fluidez ni continuidad, y el gran debe de los locales es el de cerrar los partidos en el momento oportuno.

Scolari aún necesita conseguir que el resto de sus hombres estén en la sintonía de los tres mencionados. Marcelo no volverá a ser la centella por banda izquierda que supimos conocer a menos que se ponga a punto físicamente. Luis Gustavo es correcto pero está obligado a ser el hombre más posicional por el tremendo despliegue del volante corinthiano. Arriba, Óscar, Fred y Hulk han colaborado poco con la causa y todavía se espera que vuelvan a su nivel, una de las razones por las que Neymar ha tenido que ponerse el equipo a sus espaldas, por lo menos en ofensiva. El gran triunfo de Scolari ha sido el de ratificar tanto sistema como nombres, y el par de triunfos de la mano del ’10′ deberán ser el mejor incentivo para una selección que debe mejorar bastante, pero que de a poco va camino a convertirse en equipo, y con ello, recuperar esa histórica sensación de superioridad.

Así fue la liga: Espanyol (13º)

Albert Benet es periodista de Catalunya Ràdio. Hace seis temporadas que sigue el día a día de la información del Espanyol. Podemos escucharle en el micrófono autónomo a pie de campo en las retransmisiones de todos los encuentros de la entidad blanquiazul.

Valoración general de la temporada.

La apuesta del Consejo de Administración por Javier Aguirre como sustituto de Mauricio Pochettino salió bien. Muy bien. Llegaron los resultados y se calmaron los ánimos de una masa social fracturada y muy desencantada por la marcha del equipo. La grada de Cornellà-El Prat estalló, dijo “basta” y Joan Collet, entonces elegido nuevo presidente, decidió apostar por Javier Aguirre. El entrenador mexicano sacó muy buena nota y consiguió el objetivo de la permanencia (por el cual fue contratado) con muchas semanas de antelación. Aguirre empezó bien, siguió mejor y acabó mal. Con la permanencia ya en el saco, el equipo se deshinchó y no tuvo fuerzas para algo más. Eso sí, le llegan a decir a cualquier “periquito” cuando llegó Aguirre que el equipo acabaría luchando por Europa y no se lo hubiera creído ni el más osado, ni el más optimista. Eso sí, a pesar del gran rendimiento del equipo desde la llegada de Aguirre, no hay que olvidar que el Espanyol se pasó la temporada luchando por un objetivo menor (la permanencia), después de que el equipo de Pochettino empezara la temporada muy errático y fuera necesario resucitarlo. La conclusión, otro año “perdido” y con la sensación por parte de la mayoría de aficionados de estar viviendo instalados en la mediocridad deportiva hace ya algunas temporadas.

Momento especial.

Por lo que significó, quizás el punto de inflexión de la temporada llegó con el meritorio empate en el Santiago Bernabéu. Era tan sólo el tercer partido de Aguirre en el banquillo. Apenas había podido transmitir a los jugadores su manera de trabajar y aquel empate a 2 en el feudo madridista en la jornada 16 marcó un antes y un después: los jugadores empezaron a creer en la permanencia, aunque se tratara del tercer empate en tres partidos con Aguirre. El del Bernabéu no fue un punto cualquiera: a partir de ese partido llegó una racha espectacular de un equipo que pasó de ser último en la tabla a ser de los más respetados de la Liga entre los rivales.

Jugador decisivo.

Sergio García y Kiko Casilla comparten la etiqueta de jugador decisivo de la temporada. Uno marcando los goles y generando casi todas las ocasiones de peligro en ataque, el otro salvando goles en la portería con actuaciones de mérito. Sergio acabó la temporada con 7 goles en 28 partidos. El delantero estuvo ausente los primeros dos meses de Liga por lesión y también se perdió hasta 4 partidos por una dura sanción del Comité de Competición. Fue determinante la decisión de Aguirre de apostar por él para la posición de “9″, la de delantero centro puro. Hasta entonces, Pochettino situaba a Sergio García en la banda derecha, más lejos del área. Por su parte, la temporada de Kiko Casilla fue también para enmarcar: se repartió los partidos con el teóricamente portero titular, Cristian Álvarez, y a pesar de eso acabó siendo de los mejores del equipo con paradas increíbles.

Jugador Decepción.

Simao Sabrosa y Martin Petrov fueron las dos grandes decepciones de la temporada. Castigado y olvidado por Pochettino, Simao tenía que volver a ser importante en el equipo para Aguirre. El mexicano apostó abiertamente por él, le dio la titularidad, le hizo sentirse importante. Pero quedó claro que el portugués ya no es aquel jugador de hace unos años. Mantiene el guante en su pierna derecha, pero poco más. Hasta el propio Aguirre le fue apartando poco a poco de la titularidad, en el tramo final de temporada, consciente que el futbolista ya no estaba para muchas fiestas. Lo mismo ocurrió con Petrov, que llegó en el mercado de invierno. El búlgaro tenía que dar “rendimiento inmediato”, según se dijo dentro del Club en el momento de contratarlo. Fue una petición del propio Aguirre. Jugó tan sólo 8 ratitos de Liga, convirtiéndose en uno de los refuerzos invernales con menos minutos de toda la historia. Aguirre soñaba tener al Simao y al Petrov que se encontró en el Atlético de Madrid temporadas atrás, pero nada más lejos de la realidad.

Jugador revelación.

Wakaso Mubarak no tardó en ganarse la estima de una afición faltada de referentes las últimas temporadas tras la marcha de los Tamudo, De la Peña y Luis García. Tuvo suficiente el futbolista ghanés con su entrega y su ímpetu para pasar a ser uno de los más queridos por la afición. La grada de Cornellà-El Prat acabó coreando su nombre en varios partidos, demostrándole todo su cariño. Muy querido también dentro del vestuario y por Javier Aguirre, que le perdonó su retraso después de participar en la Copa África. El “negrito” Wakaso, como le llamó varias veces públicamente y de forma cariñosa el propio Aguirre, ha completado una gran temporada que le va a valer un traspaso este verano. Su capacidad de sacrificio, su velocidad y calidad compensaron un carácter alocado que le valió innumerables problemas con los árbitros.

Claves para la planificación y expectativas para la próxima temporada.

Javier Aguirre puso como condición para renovar por una temporada que no le hicieran lo mismo que le pasó en Zaragoza, cuando renovó y al cabo de unos días le estaban desmantelando el equipo. Aguirre tiene claro que hay jugadores intocables (Kiko Casilla y Héctor Moreno están entre ese grupo), mientras que acepta la venta de Wakaso y también aceptó la marcha de Verdú. El “brazo ejecutor” de Pochettino se fue tras no llegar a un acuerdo por su renovación. Una marcha cantada, asumida ya hacía meses, pero que no deja de ser más que significativa. Verdú ha sido el referente en el centro del campo del equipo las últimas 4 temporadas, de manera que el Estadio de Cornellà-El Prat todavía no ha visto nunca un Espanyol sin Verdú. Se marcha el jugador más regular del equipo las últimas temporadas y su ausencia va a implicar un cambio de rumbo. Habrá que acertar en su relevo. El Consejo de Administración no tiene dinero para afrontar grandes fichajes: llegarán jugadores libres, cedidos y tan sólo uno o dos que requieran una inversión (el Club busca grupos inversores que puedan hacer frente a estas operaciones). El Espanyol se va a reforzar con muchos jugadores procedentes de Segunda División que llegan con la carta de libertad y con mucho hambre: Lanzarote, Fuentes, Abraham González… Aguirre va loco por tener en su equipo a Giovani dos Santos, pero sabe que su incorporación está más que complicada. El Club ya le ha dicho a Aguirre que el objetivo de los próximos años es la permanencia, aunque con la ilusión de jugar pronto en Europa. La respuesta de Aguirre ha sido clara: los objetivos serán más o menos ambiciosos en función de la plantilla que tenga a su disposición. El técnico insistió que la base debía seguir siendo la misma y que deben llegar un par de refuerzos de calidad para mejorar el nivel del equipo y poder aspirar a algo más que mantenerse en Primera. Aguirre quiere sacarse de encima la injusta etiqueta de “apagafuegos” que le colgaron por su mala experiencia en La Romareda. El mexicano está convencido de que nadie en el Espanyol se va arrepentir de haberlo renovado.

Camisetas clásicas: en peligro

Hoy en día es más fácil que unos años atrás salir del Emirates Stadium de Londres identificado. No con el club, que eso apenas varía, sino con un futbolista en concreto. Jack Wilshere está hecho con el molde con el que se fabrican los one club man, cada vez más extraños de producir, cada vez más complicados de mantener. Uno puede salir de la tienda gunner con el ’10′ estampado y saber que su inversión está plenamente rentabilizada: lucirá su nueva camiseta cada sábado de su vida. Y si por algún casual la historia no terminara como está escrita, ningún problema, poseer una prenda de un traidor siempre da mucho juego. Más ahora con las redes sociales. El caso es que hace cuatro veranos estuve en la tienda del Emirates. Cesc Fábregas sonaba para Barça y Madrid y no quise correr el riesgo.

Ser valiente un 19 de junio en Nápoles es irse al Estadio San Paolo en busca de esto:

Mientras que en Manchester se correría un riesgo tipo Tévez al enfundarse el ’10′ de Wayne Rooney.

Puedes comprar estas camisetas, y cientos más, en Classic Football Shirts, con la peculiaridad de que nuestros partners son sensibles con estos temas de mercado. Si buscáis este tipo de camisetas de futbolistas en el mercado os podéis encontrar con precios muy apetecibles.

En Liverpool no se consideraría valentía, más bien estupidez, ir a por una camiseta de Luis Suárez. Así que mucho mejor pensar en uruguayo.

En cualquier caso, es muy complicado tener la seguridad absoluta. Si sois un poco como yo, que prescindí de la camiseta de Cesc por temor al traspaso (que no se produjo hasta dos años más tarde), hay una salida. El futbolista retirado. Este difícilmente os va a engañar. Vaya, siempre se podría meter a entrenar al máximo rival, pero en principio vuestra inversión está a buen recaudo. Dos ilustres se unieron el pasado mes a este grupo. Carra y Scholes son one shirt man.

Tenéis el catálogo de Classic Football Shirts a vuestra disposición.

Un día, un fichaje: Fernandinho

Llevamos años buscando el mediocentro ideal para el Chelsea porque, ya sabéis, Lampard está acabado, Mikel no vale, Ramires juega mejor adelantado y todo eso. También hemos pasado bastantes años para buscar al sustituto de Scholes, alguien a que Ferguson le regale el centro del campo del Manchester United. A pesar de que Carrick se ha salido en su última temporada, las dudas siguen ahí: Giggs, a veces, juega muy centrado, Cleverley sólamente acaba de llegar, Anderson no da el nivel… Y con el Manchester City, un poco más de lo mismo: Milner es demasiado todoterreno, Yayá ha sido el mejor cuando ha jugado de mediapunta, Javi García ha culminado un año muy de ni fu ni fa y sólamente Barry ha rendido en condiciones.

Es por eso que durante todo este tiempo los mejores equipos de la Premier League llevan buscando mediocentros o gente que pueda desempeñar como ello.

Pero ya ha llegado Fernandinho.

Fernandinho es la pieza que todos los equipos que querían un mediocentro andaban buscando. Fernandinho un poco la respuesta de por qué los clubes ingleses han fracasado estos últimos años: no tenían mediocentros de nivel. Fernandinho lleva una vida entera en Ucrania, en el Shakhtar, pero no hace poco desde que su nombre empezó a sonar para mejorar las mejores plantillas europeas. Sin ir más lejos, en la última temporada se exhibió en el grupazo de la Champions formado por el Shakhtar, Chelsea y Juventus. 28 años, plena madurez y un proyecto, el de Pellegrini, que no puede permitirse pasarse por el arco del triunfo las competiciones europeas otro año.

Alen Halilović, el diamante balcánico

Estoy encantado de haber debutado con mi país. Ahora me toca centrarme en el examen de biología que tengo la próxima semana.

Alen Halilović, post Croacia – Portugal, el 10/06/2013.

Faltaban apenas ocho días para su cumpleaños número 17, y todo parecía transcurrir demasiado rápido. Es lógico, su talento lo ha hecho saltearse escalones y avanzar a pasos agigantados, y todo sin haber terminado la escuela. Su educación, además de ser fundamental, también fue uno de los motivos principales para que no dejara el Dinamo Zagreb sin siquiera haber debutado, ya que cuando tenía edad de infantil, casi de cadete, tanto el Atlético como el Real Madrid buscaron llevárselo, y el Dinamo se vio obligado a financiar su educación para que se quedara. Desde el club, y a través de su departamento de prensa, ahora resaltan que Alen asiste a una de las mejores escuelas en Zagreb. Hoy el joven prodigio aprende tanto las materias básicas como la forma de desenvolverse en una cancha, aunque queda claro que viendo sus movimientos podemos asumir que es el mejor alumno en la clase de arte.

Alen Halilović (18/06/1996 – Dubrovnik, Croacia) difícilmente no sería futbolista. Su padre, Sejad, fue uno de los mejores jugadores del Dinamo Zagreb a comienzos de los 90′ -hoy, entrenador en las divisiones inferiores del club- y un destacado deportista bosnio, un país que no tuvo selección de fútbol propia hasta 1992, tras la separación de Yugoslavia. A pesar de que tanto su tierra natal como su madre son croatas, se instauró un férreo debate sobre si elegiría representar a la selección mayor o al país donde su padre es oriundo -a pesar de que Sejad disputó un sólo partido con Croacia ante la falta de conformación del seleccionado bosnio, antes de convertirse en capitán de ByH-. Alen zanjó la discusión a fines de 2012, cuando declaró que su sueño era jugar junto a Luka Modric en la mayor, algo que lograría el pasado 10 junio ingresando a los 50′ en un amistoso ante Portugal, convirtiéndose de esta manera en el más joven en debutar para el conjunto a cuadros blancos y rojos. La clara influencia del futbolista del Real Madrid, haber integrado desde la sub-14 hasta la sub-17 croata y la opinión de Zoran Mamić -director deportivo del Dinamo y su (pseudo)representante- pesaron más, y con ello el fútbol croata se aseguró de contar con, muchos dicen, el futbolista balcánico más prometedor de los últimos tiempos.

”Alen es especial. Le pega a la pelota de manera diferente y será interesante seguir de cerca su desarrollo. Viendo su talento y su potencial, la impresión que me deja es que no tiene techo, ni límites.” Ante Čačić, entrenador del Dinamo en la temporada 2011/2012 lo tenía claro. En septiembre pasado, y luego de firmar un contrato hasta junio de 2014, se convertiría en el jugador más joven en debutar con la camiseta del Dinamo Zagreb (récord luego superado en abril de 2013 por su compañero Fran Brodić), justo en ”derby eterno” ante el rival de toda la vida, el Hajduk Split. 10 minutos le bastaron para mostrar detalles de su inmensa calidad. Taco y caño para elaborar una jugada por derecha, genial asistencia de gol para redondear una goleada en el partido más caliente del país, increíblemente anulada por un inexistente fuera de juego (ver video). Su revancha llegaría un mes después, cuando marcó su primer tanto para cerrar la goleada ante el Slaven Koprivnica, con una definición acorde a su magia. Con esa anotación, superó a su ex compañero Mateo Kovacic y se transformó en el jugador más joven en marcar en la historia de la liga. Tenía 16 años y 112 días.

”Pienso que no estoy ni cerca de Messi o Modric. Leo es especial, parece que viniera de otro planeta, y Modric es un mediocampista más defensivo y yo estoy más focalizado en el ataque. Si tuviera que compararme con alguien ese sería David Silva. Es uno de mis jugadores favoritos, lo miro mucho. Pero el no es mi ídolo, el número uno para mi es Messi, pero no se si todos pueden ser como él.” Halilović busca escapar a las típicas analogías, pero hasta el propio Mamić se anima a incluir a su protegido y al crack rosarino en la misma frase. Lo que queda claro es que el ’28′ del Dinamo es un futbolista muy diferente a Modric. Zurdo bien definido, disfruta jugando con libertad por todo el frente de ataque. Suele arrancar por derecha pero no es un extremo nato, aunque tiene cosas del Messi con pelo largo y también de Robben. De una elegancia admirable, algo individualista pero muy seguro de sus cualidades, con mucha facilidad para el desborde o el enganche hacia el centro, Halilović domina muchísimas facetas del juego con una soltura abrumadora, al alcance de pocos. Todavía con mucho por aprender, tanto en el aspecto colectivo como el defensivo, lo más motivante será observar su paulatina progresión. Nadie duda de que el chico tiene el talento necesario para convertirse en una estrella.

En Dubrovnik, a orillas del mar Adriático, en uno de los destinos turísticos balcánicos más prominentes, esperan que sea el hombre más representativo de la ciudad desde Elvis Fatović, uno de los mejores y más prolíficos waterpolistas en la historia del país. Su hermano Dino (categoría 98′), otro proyecto de futbolista, también juega en las divisiones menores del Dinamo, y ambos son motivo de orgullo de su abuelo bosnio Osman, quién admite que aunque le encantaría ver a su nieto jugar para su país natal, cree que lo mejor para Alen es representar a Croacia. Mientras una nación entera espera impaciente para disfrutarlo al máximo, Halilović continúa superándose. En cuestión de meses alternó presencias con la sub-17 con partidos en Champions League -un salto que según me contaba el periodista croata Aleksandar Holiga, le parece ”apresurado y con riesgo de ser contraproducente, buscando principalmente una venta millonaria”-, donde pudo estrechar la mano de Zlatan Ibrahimovic (también de padre bosnio y madre croata) en una foto que quedará para el recuerdo. Los ojos llenos de asombro y admiración del rubio adolescente al mirar al gigante sueco serán, si el fútbol y el destino así lo quieren, los de los aficionados al verlo desplegar su talento en las canchas en un futuro cercano. Mientras tanto, esperamos que no haya reprobado biología.

Video y análisis | Fiebre Maldini
Fuentes | Ante Kvartuc, Denis Svircic (Croatian Sports), Aleksandar Holiga, Javier de Prado y prensa del club.

Un día, un fichaje: Gökhan Töre

La última vez que vi jugar a Gökhan Töre no es que tuviese melena, pero se notaba que era pelirrojo. Han pasado más de dos años de aquella vez y ahora compruebo que va rapado por sus claros síntomas de alopecia. Siempre me intereso por las categorías inferiores de los equipos ingleses y la del Chelsea es una de las más fáciles de estudiar. Töre no salió de ella, porque el Chelsea lo fichó muy joven del Bayer Leverkusen, pero sí pasó dos años en Londres, tiempo suficiente para que yo me quedase con su nombre. Era una generación que me gustaba y pude ver bastantes partidos suyos durante aquellos días. Qué tiempos, por cierto.

El Chelsea tenía un equipo que molaba, aunque no todos han terminado consagrándose. Estaba Bertrand, estaban los hermanos Clifford, estaban Chalobah y McEachran, aún muy jovencitos ambos, estaba Mellis y tenían un tridente ofensivo mortal: Lalkovic, Borini y Töre. En 2011 ganaron la liga de reservas. Y al año siguiente, debido a la presencia de Arnesen en el Hamburgo, tres futbolistas del Chelsea terminaron en Alemania: Mancienne, Sala y el protagonista de hoy, Gökhan Töre.

Seguí qué tal les fue un año, y a día de hoy sigo intentando enterarme de qué tal les va, pero hace tiempo que no les veo jugar. Töre, zurdo, extremo, muchas veces a pie cambiado y con una habilidad fantástica para regatear rivales en carrera, empezó muy bien en el Hamburgo. Luego se fue al Rubin Kazan, donde apenas ha jugado, y hace poco ha firmado con el Besiktas turco por una temporada en condición de cedido (opción de compra por 7’5 millones). Gökhan Töre, de sólo 21 años, internacional por Turquía desde hace dos años aunque nació en Alemania, tendrá la oportunidad de brillar ante la hinchada a la que representa… y más le vale hacerlo si no quiere que sigamos pensando que se ha quedado un poco estancado.

El cuento del año

Alvin, Lorenzo, Jonathan y Teaonui son primos. Los tres primeros, hermanos entre sí. Y los dos primeros, gemelos. Los cuatro son futbolistas. No son profesionales, o al menos no al estilo de lo que conocemos por estas latitudes. Los gemelos Lorenzo y Alvin juegan en el AS Tefana. Jonathan lo hace en el Tamari Faa’a. Y el primo Teaonui en el AS Venus. Ninguno de los tres equipos les sonará de nada, porque están alejadísimos de nuestro radio de maniobra habitual. Militan en la Primera división de Tahití, un campeonato semiamateur de nula trascendencia y menor repercursión mediática. Los cuatro saltaron ‘a la fama’, y entrecomillen la expresión todas las veces que consideren necesarias, hace justo un año, cuando la modestísima selección tahitiana de la que son miembros habituales consiguió conquistar por primera vez en su historia el Campeonato de Naciones de Oceanía. La primera selección más allá de las habituales Australia (participante en la confederación asiática desde 2006) y Nueva Zelanda en alzarse con el título.

Los cuatro primos Tehau vieron ayer cumplido un sueño. Su brillante conquista continental de 2012 les llevó a un inesperado viaje a Brasil, con la Copa Confederaciones como escenario para la puesta de largo. Tahití no es desconocedora de su realidad futbolística. Es plenamente consciente de que tanto Nigeria, Uruguay como, por supuesto, España, son selecciones que viven en otra dimensión deportiva y a las que jamás podrían siquiera soñar con hacer frente sobre un terreno de juego. Pero por mucho que contaran con ello, no fue menoscabo en su entusiasmo. Mientras las aficiones de los países rivales en esta fase de grupos hacían sus cábalas sobre cuántos goles conseguirían endosar a la débil Tahití en sus respectivos enfrentamientos, los futbolistas polinesios disfrutaban de su éxito. Porque su éxito es estar en Brasil. Su éxito es poder jugar un partido en el mítico Maracaná. Su éxito es poder enfrentarse a la doble campeona de Europa y campeona del Mundo. Y su éxito es lograr anotar un gol ante la mirada de millones de espectadores de todo el planeta que sólo conocen de Tahití las palmeras y la arena blanca. Cualquier futbolista aficionado habría dado dinero por una experiencia semejante. Y más, por hacerlo representando a su país.

Tahití, y el gol de Jonathan Tehau ante Nigeria, son el premio al entusiasmo. Un brindis al amor por el juego, al amateurismo como origen del deporte, al afán de lucha y de superacion constante. Una apuesta tan naïf como emocionante, ceñida a la esencia misma del fútbol. Por mucho que haya quien vea en la participación en estos torneos de selecciones de tan escaso potencial como la tahitiana poco menos que una afrenta a los competidores de mayor rancio abolengo. Jueguen y diviértanse, que decía aquél. Disfruten del juego, sean ustedes quienes sean.

Así fue la Liga: Real Valladolid (14º)

Ignacio Bailador es periodista, redactor del Diario AS en Valladolid y abonado del Real Valladolid.

Valoración de la temporada.
La temporada 2012-13 hay que considerarla en el Valladolid como un éxito. No sólo porque era uno de los equipos con menor presupuesto y plantilla más corta, sino porque la permanencia se consiguió de manera holgada. En la primera vuelta, 25 puntos sumados, el equipo jugó bastante bien, recordando a la temporada del ascenso, mientras que en la segunda (18 puntos) cambió plasticidad por practicidad, mostrando un carácter competitivo muy interesante que le permitió sacar muchos puntos en partidos en los que su juego no fue bonito. Llegó un poco cansado al final de Liga. Buen trabajo de Djukic y de la plantilla.

Momento especial.
Hay que destacar dos momentos muy especiales. El primero en la goleada al Rayo Vallecano (6-1) en la jornada 6 ya que suponía la segunda goleada más amplia en Primera División en casa (la primera aconteció en 1963 con un 6-0 al Córdoba) y el segundo fue el partido en el que el equipo firmó la salvación ganando al Deportivo de la Coruña (1-0), cuando faltaban todavía tres jornadas por disputarse.

Jugador decisivo.
Tanto Óscar como Ebert se merecerían ese galardón, pero la irregularidad y las lesiones del teutón es un hándicap, mientras el charro ha jugado 34 partidos, anotado 12 goles y dado otros seis. Pero es que además de todos esos datos, la influencia del canterano se dejaba notar en la calidad de su participación y su influencia en sus compañeros. Si jugaba bien y brillaba, los demás también lo hacían. Juega y hace jugar. El alemán, por su parte, es un jugador sensacional al que el Valladolid se le queda pequeño. Capaz de anotar goles increíbles, se le distingue por una gran entrega, sobre todo en la primera vuelta, y un sensacional toque de balón. Sin embargo, sus muchas lesiones, de las que se trataba en Alemania por contrato, le cortaron el camino para brillar todavía más, amén de que desde que se le descubrió reuniéndose con el director deportivo del Atlético de Madrid, Jose Luis Pérez Caminero, su rendimiento sufrió un importante descenso.

Decepción.
Juan Neira llegó a Valladolid como una promesa del fútbol argentino por su clase y apenas ha jugado 100 minutos en todo el año. No se acostumbró al ritmo europeo, su carácter retraído no le ayudó y en lo poco que jugó, tampoco brilló de manera importante.

Jugador revelación.
Sin duda Patrick Ebert por lo explicado un poco más arriba, pero es importante destacar también el papel de Rukavina. El serbio empezó siendo un lateral demasiado ofensivo que a veces se olvidaba de defender y se convirtió en un auténtico correcaminos que atacaba y defendía con eficacia. Ebert es una auténtica joya que llegó gratis y puede dejar un buen dinero este verano si algún club pretende su fichaje. Su cláusula es de nueve millones.

Claves de la planificación y expectativas para la próxima temporada.
A día de hoy no hay entrenador todavía, ni fichajes. No se han cerrado las renovaciones ni de Peña, ni de Jaime y están en el aire las salidas de jugadores importantes como Ebert. Con todo esto, el cóctel hoy por hoy no es muy halagüeño. Sin contar posibles salidas o renovaciones, el equipo debe firmar entre siete y nueve jugadores para tener una plantilla de 23, con más jugadores que el año pasado. Será difícil que se repita el éxito de esta pasada temporada y, como siempre en este humilde club, el objetivo será la permanencia.

En DDF| Un proyecto para Djukic
En DDF| Somos Valladolid

Un día, un fichaje: Owen Coyle

Hacen falta más entrenadores de los que salen a un partido en pantalones cortos, medias hasta las rodillas y botas. Owen Coyle es uno de los pocos que quedan.

Este dato no tiene mucho más misterio, simplemente lo comento.

Coyle se dio a conocer en el Burnley. Lo ascendió a la Premier League hace ya casi un lustro y empezó tan, tan, tan bien la temporada que el Bolton, que la había empezado muy, muy, muy mal lo quiso fichar. Y lo fichó en Navidad. Entonces, el Bolton pasó de ir muy, muy, muy mal a ir muy, muy, muy bien y el Burnley, en cambio, empeoró tanto que terminaron descendiendo a final de temporada. Lo que quiero decir es que el impacto de Owen Coyle aquel año fue de muchísimo nivel: descubrió a Steven Fletcher en Escocia, hizo que su Burnley jugase de maravilla y, más tarde, en el Bolton, formó un conjunto muy apetecible. Coyle se encargó de hacer madurar jugadores.

En esa segunda mitad de temporada 2009-2010, ya dirigiendo al Bolton, consiguió la cesión de Wilshere, con 18 años recién cumplidos. Su primera experiencia como profesional y ya destacó. El resto, es decir, lo que vino después con Wilshere, ya en el Arsenal, es de sobra conocido. También tuvo varios meses a Weiss, a préstamo desde el City, y sirvió para que en verano fuese al Mundial de Sudáfrica. Al año siguiente, en la 2010-2011, volvió a hacer la prueba de las cesiones: se llevó a Sturridge, sin oportunidades en el Chelsea, y en media temporada hizo 8 goles. Al siguiente año ya era titularísimo en Stamford Bridge. A Coyle siempre le ha encantado ver progresar a sus jugadores, sacar lo máximo de sí mismos, como alguna vez ha explicado.

Su etapa en el Bolton se acabó porque no sólo descendieron sino que no se adaptaron a Championship, pero tras poco más de medio año sin banquillo se le ha vuelto a confiar un proyecto; un proyecto en un año decisivo: el del Wigan europeo y en segunda, el del Wigan campeón de la FA Cup pero que no tendrá a los jugadores ganadores de la FA Cup. Será un Wigan sin Roberto Martínez, ya en el Everton, y sin algunas de sus estrellas, porque se supone que saldrán del club, pero es un Wigan que tiene ante sí una temporada vital. Necesitan reforzarse para competir en tantos torneos y, conociendo a Coyle, esperamos cesiones tan buenas como las de antaño.

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Iniesta es emoción

Tuiteaba mi amigo Rodrigo Faez durante el debut de España en la Copa Confederaciones frente a Uruguay, que nos poníamos muy pedantes al hablar de Andrés Iniesta. Que Andrés es simplemente cojonudo. Y punto.

Resulta que Iniesta, que luce el ’6′ de Xavi con la Roja, porque con España es más importante que el genio de Terrassa (y perdónenme), se empeña en comprometernos a todos. A los rivales, porque les saca los colores que su piel blanca no lucirá nunca en cada movimiento, en cada acción; y a los que hablamos o escribimos de fútbol también, porque consiguió que los adjetivos no sirvieran para describir las sensaciones que destila su juego. Su fútbol supera el lenguaje para situarse en el misterio de la emoción. Y la emoción se puede sentir, pero es imposible explicarla.

Con su talento silencioso, porque el juego de Andrés sólo emite el estruendoso ruido de su bota acariciando el balón, este tipo tranquilo consiguió que todo el mundo le admirara. Porque a Iniesta se le quiere por aquel gol en Johannesburgo, claro, pero sobre todo por esa forma de tratar la pelota, de entenderse con el tapiz verde de los estadios, que nos convierte en pedantes aprendices de escritor, que tratan de describir su inexplicable fútbol de poesía.

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