Sierra Nevada aloja la copa del mundo de Freestyle Sky y Snowboard. Estaremos Alli

Del 18 al 26 de marzo se celebrará en Granada la Superfinal de la Copa del Mundo de Snowboard y Freestyle 2013.  El gran evento tendrá lugar en las pistas de competición de Sierra Nevada y citará a los 550 mejores especialistas mundiales de las disciplinas más espectaculares del circo blanco.

La Final de la Copa del Mundo pondrá en el centro del universo del freestyle y el snowboard al Superparque Sulayr con su instalación estrella: el half pipe permanente más grande de España, que ya fue probado con éxito la temporada pasada en los Mundiales Junior de Snowboard celebrados en la estación granadina.

Las finales de la Copa del Mundo de Snowboard y Freestyle Ski, que se disputarán en Sierra Nevada del 20 al 27 de marzo próximo, apenas tendrán incidencia en el área esquiable de la estación, una vez cerrados los trazados de competición entre la organización de las pruebas y la Federación Internacional de Esquí (FIS).

La estación consigue así de uno de los objetivos que se marcó para la organización de estas finales: hacer compatible el esquí comercial con la alta competición, hacer accesible el espectáculo de la Copa del Mundo al público sin afectara su jornada de esquí o snowboard. Para ello, las ocho finales se disputarán en cinco escenarios que acabarán en tres áreas de meta, unos circuitos a las que los usuarios de la estación podrán acceder sin dificultad, que no implicarán la interrupción de pistas significativas y que se irán desmontando a medida que vayan acabando carreras.

DESCARGA DEL DOSSIER

Tanto es así que la superficie ocupada por la Copa del Mundo apenas alcanza el 5 por ciento de los kilómetros esquiables de Sierra Nevada, casi toda –salvo la pista Visera- en el área de la Loma de Dílar, de hecho, siete de las ocho finales de Superfinal de Copa del Mundo de Snowboard y Freestyle se celebran allí, en el snowpark Sulayr de Loma de Dílar. Serán las finales de halfpipe (de snowboard y freestyle ski), que tiene una meta propia; las de slopestyle (de snowboard y freestyle ski), skicross y snowboardcross (que comparten prácticamente el mismo escenario) y snowboard gigante paralelo, que disfrutan del mismo área de meta La octava final, la de baches dual, se disputará en la pista Visera, con salida en el radiotelescopio y llegada a la meta en Borreguiles.

Los responsables del snowpark mantendrán cuatro de los ocho sectores del Sulayr ‘comercial’, añadirán uno de nueva construcción junto al telesilla Loma de Dílar y junto a este habilitarán una pista comercial de skicross.Los usuarios con forfait podrán acceder a los escenarios de competición sin restricciones; para quienes sólo quieran ver las finales sin esquiar la organización creará productos especiales para la Copa del Mundo.

Half Pipe:

Se desarrolla en una pista de poca pendiente con nieve acondicionada en forma de semi tubo bastante inclinado en sus flancos. Los participantes realizan una serie de saltos, acrobacias y maniobras en el Halfpipe, yendo de lado a lado y elevándose los por los bordes del tubo, juzgándose dichas maniobras según el grado de la dificultad y de ejecución.

Slalom Paralelo:

Dos corredores compiten a la vez, por un recorrido de puertas (más cerrado que el Gigante), pasando el ganador a la ronda siguiente.

Slalom Gigante Paralelo:

El slalom paralelo permite a los corredores afrontar el recorrido en paralelo, con dos competidores bajando a la vez.  Antes ha habido una manga de clasificación donde los 16 mejores corredores se enlazan por parejas comenzando así las eliminatorias, pasando el ganador a la ronda siguiente, hasta proclamarse el vencedor.

Snowboard Cross:

Los corredores hacen la salida conjunta en grupos de cuatro en una pista sinuosa especialmente construida para el Snowboard que incluye vueltas, saltos, ondas y la nieve acondicionada. Eliminándose entre ellos, pasando los mejores a la siguiente ronda

Calendario finales:

  • 20 marzo: Final Eslalon Girante Paralelo GS Snowboard (Loma de Dílar).
  • 21 marzo: Final de Snowboardcross (Loma de Dílar).
  • 22 marzo: Final de Moguls (Baches) de Freestyle Ski (Borreguiles).
  • 23 de marzo: Final de Slopestyle de Freestyle Ski (Loma de Dílar).
  • 24 de marzo: Final de Skicross de Freestyle Ski(Loma de Dílar).
  • 25 de marzo: Final de Halfpipe de Freestyle Ski (Loma de Dílar).
  • 26 de marzo: Final de Slopestyle de Snowboard (Loma de Dílar).
  • 27 de marzo: Final de Halfpipe de Snowboard (Loma de Dílar).

En blog de deportes hemos sido acreditados en la zona de prensa del evento para rodar escenas aereas del mismo a traves de uno de nuestros cuadricópteros preparados para este tipo de grabaciones deportivas en directo.

En este caso, acudiremos con un DJI PHANTOM, equipado con una cámara GO PRO con estabilización de imagen, con ella grabaremos imágenes del evento que mas tarde serán compartidas por la organización. Os las mostraremos

Hemos de resaltar los buenos resultados de grabacion de video de alta resolución que proporciona la combinacion PHANTOM/GO PRO. Como muestra os dejamos un video realizado de la misma forma que lo haremos nosotros

¡El Córdoba está en Segunda!

cordoba-99-home

 

Desde el 1983 al 1999 el Córdoba CF estuvo penando por campos de Segunda B. Ascensos duros como los filetes recalentados, correosos, inabordables. Frustraciones como pines en la solapa. Las cosas del fútbol. Diferencia de goles, desajustes defensivos en el último minuto, un balón escupido por el palo. Una mierda de 105×68. La infancia condenada al suplicio de una página en el Diario Córdoba. Eran otros tiempos, el fútbol era invisible, los futbolistas anónimos. Un puñado de fieles peregrinando al estadio y el resto coleccionando cromos. Cambiando a Laudrup por Hugo Sánchez.

“Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde”. Tenía diecinueve años cuando el Córdoba alcanzó la Segunda. “Y nos repartíamos los labios y los dientes y el hipo y del alfabeto las impares”. Amanecía el mundo un 22 de agosto. El equipo de Escalante se estrenaba en El Arcángel. Primera jornada de Liga tras el destierro. El Córdoba formaba con Leiva, Juanito, Roberto, Óscar, Ruiz Ochoa, Aguado, García Sanjuán, Rafa Navarro, Alberto, Ribera y Junior. En el Sporting ocupaba el lateral Sánchez Jara. Por allí también estaba Dmitri Chéryshev, padre del actual jugador del Villarreal y, sobre todo, Ígor Lediakhov. El delantero ruso ajustició a los blanquiverdes en una contra. Así acabó el debut, con la lección aprendida.

45992712

Ninguno de los dos clubes subieron a Primera ese año. Ni el siguiente. Ni el otro. “Parad los relojes y desconectad el teléfono”. Pese a la derrota, aquel partido sirvió para romper una maldición eterna. Como la pasión. La Segunda supo a gloria. El Córdoba acabó la temporada en un cómodo decimosegundo puesto. Eran buenos tiempos. No mejores.

cordoba-99-away

 

Puedes comprar camisetas del Córdoba, del Sporting y cientos más, en Classic Football Shirts, la tienda online especializada en camisetas de fútbol de todo el mundo.

Pacojémez

Cq-JCI8WgAU4kPq.jpg small

Es un antihéroe. Un personaje de cómic desvencijado, caricaturesco y torpón con una P gigante bordada en el pecho de su siempre ajustadísima camisa. Bajo su cráneo despejado y escondido tras su gesto adusto se esconde una maquinaria imposible de descifrar. Un batiburrillo de ideas que fluyen a una velocidad excesiva incluso para él. Conversaciones cruzadas a voz en grito, como en una irreconducible reunión de vecinos en la que resulta imposible pasar una sola frase coherente al acta.

Pacojémez, que es el nombre con el que se conoce a Francisco Jémez Martín cuando deja su puesto en la oficina y se viste de salvador de equipos, no conoce el térmimo medio. No es un tipo de mesura y temple. Lejos de atemperar los ánimos, su presencia en los banquillos se traduce en una montaña rusa emocional. Un agotador viaje entre el dramatismo y la euforia sin apeaderos de tercera en los que estirar las piernas y echar un cigarro. En Vallecas acabaron agotados tras cuatro años de extenuante road-trip durante los que apenas tocaron tierra. Alguien decidió venderles la moto de que tenían un genio en el banquillo y el engaño coló hasta el fatal desenlace, con la franja ya despeñada en Segunda. Genio sí, pero quizá no tanto.

A muchos nos olió a perro mojado el día que se hizo oficial que Pacojémez aceptaba la oferta del Granada CF y ponía rumbo a tierras nazaríes para una nueva misión. Muy probablemente, siempre jaleado por la incansable cohorte de palmeros y por sus bien colocados padrinos, nuestro entrañable superhéroe había imaginado un destino más vistoso y mediático. De la selección nacional, se hablaba en determinados círculos. Sin embargo, la apuesta por la plaza granadina mantenía muchos paralelismos con la jugada de Vallecas: un club relativamente modesto, con una plantilla y recursos limitados, luchando, fundamentalmente, por eludir el descenso al final de la temporada. Un hábitat, digámoslo así, complicado para su innegociable y arriesgada propuesta futbolística.

El vodevil de ayer en Las Palmas sacó lo peor del zarandeado Pacojémez. El epílogo al descalabro granadinista llegó en una rueda de prensa esperpéntica, otra más, en la que el técnico visitante llegó a autonombrarse como ‘el mejor jugador del rival‘, al mismo tiempo que planteaba una pregunta al aire sobre su idoneidad para ponerse al frente del proyecto. Todo ello, apenas dos meses después de haberlo asumido y con la seguridad que proporcionan las firmas en su peculiar contrato, por supuesto. Los superhéroes son así, siempre demandando atención con su propuesta radical y su puesta en escena explosiva. Hoy en Granada no solo toca digerir los cinco goles encajados y la triste imagen ofrecida. También hay que masticar las dudas sembradas por el técnico con tan solo dos jornadas de Liga disputadas, cuando aún no hay posibilidad de extraer conclusiones razonadas.

Cenizas

gol

 

Algún día moriré. Cuando llegue ese momento, espero tener las tareas al día. Las deudas pagadas, las paces hechas con mis futuros hijos. Los amores correspondidos. La despedida sin estridencias, sin dramas de sobremesa. Un viaje improvisado, de risa fácil. Como cuando te caes en plena y calle y te reincorporas de un salto pensando aquí no ha pasado nada. Así de liviano y desnudo. El coche con la ITV pasada, los papeles firmados para evitar, a los que se quedan, próximos dolores de cabeza. Los libros publicados y los árboles plantados. Cuando llegue el día de que el aire vuelva a ocupar el sitio donde mi cuerpo estuvo, que escribió Mark Strand, quiero tener el pasado bien atado. No quiero irme con contradicciones ni con rencor. Ni con una imagen demasiado amable ni con pinta de viejo insoportable. Quiero que mi memoria sea un trapo reluciente y blanco, estrujado contra una vieja pila de madera. Empapado, con olor a limpio.

Cuando llegue ese día sólo me quedará una duda, dónde echar mis cenizas. Dónde esparcir los restos grises de mi agitada existencia. Donde congregar a mi familia para ese adiós al viento. Tenía algunas ideas pensadas. Quizá alquilar un hidropedal en una playa de Benalmádena, donde fui un niño feliz que jugaba desnudo en la arena, que miraba el mar con respeto. Mis padres se amaban sobre las olas y yo, abrazado a ellos, conquistaba la espuma de la costa con miedo. Con ese terror infantil de conseguir grandes cosas.

Quizá lanzar mis cenizas al aire en el campo que rodea Parque Figueroa. Donde crecí. Ahora están construyendo pero antes era un espacio salvaje, arbolado, con girasoles amenazantes. Iba allí con mis amigos a hacer cosas de adolescente. Hojear revistas porno a espaldas de la Aduana, pegar pedradas a los gatos, contarnos historias de miedo. Fui feliz y estaría bien recordar que mucho de lo que aprendí allí sobre mí sirvió para hacerme un hueco a codazos en el mundo de los adultos. Quizá nada de eso. Algo menos trascendente, con la tristeza precisa. La nostalgia es insatisfacción. Quizá elija algo más sensato, como echar mis cenizas en el Oysho. Entre sujetadores y bragas, quedarme prendado del encaje, manchar la seda y ensombrecer los lazos. O, qué se yo, lanzar los puñados de mi carne minúscula en los baños de los bares donde bebí y vomité. Un puñado en el Velouria, otro en la Libra, otro en el Automático, otro en el Underground o como coño se llame ahora. Hacer un montoncito sobre un barril de la Caseta del Capirote. Dejar otro montoncito sobre el mostrador metálico de los tickets en la Cruz de San Nicolás.

Pero ayer, tras mucho pensarlo, lo tuve claro. Estaría bien que esparcieran mis cenizas sobre un gol en el último minuto. Un gol intrascendente y caprichoso. Un gol que no sirva para ganar finales ni para consumir ascensos. Un gol que solo valga un empate, un empate apurado en la segunda jornada, un empate inmerecido, un empate que sepa a gloria. Cuando todo estuviera por decidir, cuando los aún queda mucho trivializaran la felicidad y machacaran el entusiasmo. Un gol que no fuera épico, que no fuera histórico, que se perdiera en el tiempo. Como yo. Un gol que solo fuera eso, un tanto inesperado, tardío, que valiera un punto escuálido en una competición de 126 puntos. Un gol que fuera una pequeña victoria contra el vacío.  Mis cenizas despanzurradas sobre ese instante que de alguna forma resumiera mi vida. La existencia llena de momentos diminutos. De felicidad inesperada. Un gol, por poner un ejemplo, como el que marcó Luso anoche. Ese tipo de momentos discretos que, pasados los años, echadas las redes del recuerdo, nos animan a decir: qué buen ratito echamos.

Rara educación

P y A

 

A una distancia adecuada, la televisión se ve perfectamente. El problema está en ir aproximándose a la pantalla, queriendo ver el mundo desde muy cerca. Es entonces cuando las líneas se juntan, la luz ciega y las formas se pierden en el pozo de la retina. Crecer ha sido algo parecido. La vida, en las edades en que las decisiones no tenían por qué ser virtuosas, parecía un espacio habitable, pendenciero pero domesticable, gigantesco y propio. De adulto, cuando el peso de la responsabilidad cae sobre la cabeza como el cascote desprendido de un alfeizar, las películas se convierten en letanías incomprensibles.

No conozco a las personas y a veces, no me reconozco a mí mismo. Soy un extraño en una vida extraña. He hecho cosas que jamás pensé que haría, he recorrido el camino que hace veinte años dije que jamás recorrería, he sido mi padre, mi abuelo y mi vecino. He sido mi profesor de matemáticas y el vendedor de periódicos. He sido todas esas personas que me resultaban vulgares. He sido muchas veces el perdedor y aún así tengo la sensación de haber ganado siempre.

A mis treinta y seis años, empiezo a conocer mis defectos y lejos de huir, construyo en ellos mi patria. Soy obstinado y contestón. Eso me lo dicen desde pequeño. Y jamás elegí el silencio habiendo una palabra que definiera lo que sentía. Que cada uno haga lo que quiera no significa que haya que aplaudir lo que haga cada uno. El problema no es que la gente diga lo que piensa, el problema es que no sabemos tratar la opinión de los demás. La palpamos entre quejidos como si nos pasáramos un erizo de mar de una mano a otra y luego la lanzamos lo más lejos posible. El problema no está en la lengua sino en los oídos. Todo molesta, todo es lesivo, todo daña, todo argumento es amenazador cuando no tenemos intención en rebatirlo. A las armas, alcémonos en pro del silencio.

Ayer leí los tuits de Piqué y, por primera vez, preferí sus vaciles a la nada. Igual que defendí los de Arbeloa, en su día. O asisto encantado a las bravatas de Clemente, a las reflexiones de Lillo o a las movidas de Ibrahimovic. En esta guerra no hay bandos. Solo interés por rascar la membrana que permite ver, tal cual es, al profesional del deporte. El fútbol se está convirtiendo en un lugar tan plano, tan aséptico, que cualquier salida de tono me entusiasma. Estoy harto de entrenadores que no dan entrevistas, de jugadores que despachan las preguntas con plantillas de buenismo. Estoy cansado de que todos los equipos sean peligrosos, de que todos los entrenadores sean comprensivos, de que todas las aficiones sean maravillosas. Decimos que el fútbol es cultura y después condenamos a sus protagonistas a la mudez. No hay tragedia si los personajes principales no exteriorizan lo que sienten, viven y mascan a diario. No quiero esperar a que se retiren, quiero saberlo todo de su mundo. El fútbol es un deporte fílmico, quiero balón y quiero historias. Quiero saber qué hay detrás de un delantero que se echa a un país a la espalda en la final de un Mundial, qué siente un portero que acaba de fallar en el momento decisivo.

Los mismos que criticamos a los grandes medios por tendenciosos, por blandos, por alcahuetes de sobremesa, por dar una visión del fútbol ajena al propio deporte, después nos lanzamos a por los deportistas que se salen de la norma, que dan su opinión, que se muestran tal como son. Si los futbolistas hablaran más, los periodistas terminarían hablando menos. Si mostraran su ideología, sus fobias o sus enfados. Sus reflexiones ambiciosas o cercanas. Sus historias. Entre un fútbol mitológico, blindado y aséptico y un fútbol lleno de humanos que piensan, ríen o se salen del tiesto, prefiero lo segundo. Por coherencia, por naturalizar este circo ciclópeo. Si los aficionados canalizamos nuestros odios domésticos en gradas, redes sociales y barras de bar, ¿por qué impedírselo a los futbolistas? Dirán que los futbolistas deben ser un ejemplo, y termino: rara educación sería la que depende de lo que haga o diga un millonario que se gana la vida pateando un balón.

La España de Julen Lopetegui

lopetegui07

 

Arranca la nueva España. No, no es un partido de extrema derecha. Es una Selección sin Del Bosque, una incógnita tras la mejor etapa del combinado nacional. Lopetegui ha dado los nombres del equipo que se enfrentará el 1 de septiembre a Bélgica, en choque amistoso, y el 5 de septiembre a Liechtenstein en partido clasificatorio para el Mundial de Rusia.

Cqxv5OdXEAArGsk

 

Ya sabemos los futbolistas, nos queda el estilo. Si será más pragmático que su predecesor y sacrificará el toque por cierto resultadismo que se echó de menos en la pasada Eurocopa.

No estará Casillas, vuelve Reina y por fin se cuenta con Adrián. En defensa sorprende Sergi Roberto, que llega a priori para ser lateral derecho en sustitución de Juanfran. Vuelve Mata al centro del campo acompañado de Saúl Ñíguez. Sorprende la inclusión de Asensio, estelar esta pretemporada con el Madrid. Por último, la delantera es una suerte de reencuentro: Alcácer, Costa y Vitolo vienen para quedarse.

Nada rupturista, salvo algunos nombres, la idea parece la misma. Mucho juego interior –Vitolo y Nolito podrían ocupar los extremos- y un delantero potente arriba, Morata o Costa. Arranca una nueva era con rostro de era antigua. ¿Qué os parece la España de Lopetegui?

Armas ajenas

A

 

El sábado pasado, un grupo de aficionados del Córdoba aplaudieron en el Arcángel los goles que marcaba el Espanyol. El equipo entrenado por Quique Sánchez Flores se enfrentaba al Sevilla de Sampaoli en el Sánchez Pizjuán en la primera jornada de la Liga Santander. Cada tanto, escupido en carrusel por el videomarcador del estadio, era celebrado por la grada blanca y verde. Querían ver perder al Sevilla. Muchos cordobesistas, no uno ni dos sino muchos, se alegraban de que un equipo con sede a mil kilómetros de su ciudad venciese a un equipo que juega a 137 kilómetros de su campo.

Escribió Maquiavelo que “no es verdadera victoria la que se consigue con armas ajenas”. Si el Córdoba hubiera subido en junio, si se enfrentara de tú a tú con el Sevilla en Primera, si hubiera porfiado sobre el césped, si hubiera luchado cuerpo a cuerpo, yo sería el primero en aplaudir a mi equipo, desgañitarme con sus goles y enloquecer con cada tanto en contra de los nervionenses. Pero esto era otra cosa. Era la celebración de un complejo, el aplauso de la impotencia, el odio al que está varios peldaños sobre ti. Gatos disfrazados de leones.

Cada uno tiene sus filias y sus fobias. Es difícil meterse en el pantano fangoso de las querencias. Yo tengo las mías, tan infantiles, patibularias e irracionales como las de los demás. Pero siempre he visto al Sevilla como un equipo modélico en su gestión, en su ambición, en su trato al aficionado. Los títulos, su nuevo estatus, son producto de un trabajo bien hecho. Nada es casualidad, menos en fútbol, lo suyo ha sido un camino largo, un itinerario virtuoso. Con sombras y luces, con pasos en falso, pero es innegable que se ha construido un club que, de momento, suma cinco Europa Leagues en los últimos diez años. Cuando los cordobesistas celebraron los goles en su contra pensé en la distancia ciclópea entre ambos clubes, en sus gestiones y sus éxitos, en que ojalá el Córdoba tuviera algo del Sevilla de despachos para dentro.

En el Arcángel, Cristiano Ronaldo se sacudió el escudito. Hizo el camino inverso, despreciar lo que está por debajo. Escupir desde la terraza. “Cada uno de nosotros posee más virtudes de lo que se cree, pero sólo el éxito las pone de relieve”, dejó escrito Marguerite Yourcenar. Sería un buen camino, que el Córdoba sobrepasara sus propios límites, que convirtiera su pasión en trofeos, en ascensos, en victorias y goles. En Córdoba, el reparto de dividendos se fraguó en pleno mercado invernal, cuando más falta hacía reforzar el equipo para luchar por el ascenso. Son cosas que marcan diferencias y miden las ansias de trascendencia. El cordobesismo es una gran afición esclava de gestiones pequeñas. Y, a veces, una parte de la afición blanquiverde prefiere la inquina a la generosidad, la pobreza al lujo, el abucheo infantil a la ovación adulta. Son una parte, sólo una parte, que no determina, pero que condiciona. Piedras atadas a los tobillos de un club, como el Córdoba, que merece estar volando mucho más alto.

Aplaudir los goles que le marcan al Sevilla es una fiesta de nuestra inferioridad. Asumir que estamos en guerras diferentes. Matar a los mensajeros. Echar sal a la herida de nuestras miserias. Que cada uno haga lo que quiera, pero yo veo al Sevilla y me muero de envidia. No por sus gradas, ni por sus colores, ni siquiera por sus jugadores, sino por ese intangible sentimental, ese orgullo antibalas que les ha llevado donde les ha llevado. Ojalá robarles su fórmula de la Coca-Cola y empezar a empaquetar botellines en los bajos del Arcángel. Ojalá rebatirles sobre el rectángulo de hierba y no a través de un videomarcador, aplaudiendo los goles en contra en un partido que, por cierto, ganaron.

 

Cómo realiza un crawl Michael Phelps

Las técnicas de entrenamiento para la natación son diversas, además de las diferentes técnicas de nado que utilizan los profesionales, uno de ellos es Michael Phelps, se trata de un excelente atleta que para muchos es considerados el mejor en la natación de todo el mundo.

Es por ello que una de las formas de aplicar el crawl de Michael Phelps es bastante efectiva y muchos la pueden iniciar a practicar para mejorar su sincronizado, así que sobre estás líneas podrás observar la forma en que lo hace este medallista de juegos olímpicos.

Esta entrada Cómo realiza un crawl Michael Phelps es contenido del blog Blog de Deporte.

Los inicios de Michael Phelps

Dentro de las últimas ediciones de los Juegos Olímpicos siempre han existido atletas que llaman la atención de los aficionados, varios de los cuales pasan los años y no son olvidados, un claro ejemplo de ello es Michael Phelps, quien se ha ganado el respeto gracias a sus grandes actuaciones.

Se trata de un nadador de los Estados Unidos que a lo largo de su carrera ha ganado importantes medallas de oro en todas las competiciones en las que se ha presentado. Es por ello importante conocer un poco más de los inicios de Michael Phelps en la natación.

Esta entrada Los inicios de Michael Phelps es contenido del blog Blog de Deporte.

Un jugador extraño

morata real

Es un jugador extraño, Álvaro Morata. No hay manera de calibrarlo. No hay manera de juzgar si su partido ha sido bueno y su concurso indispensable o si su actuación ha sido intrascendente. Su manera de participar en el juego del equipo es tan peculiar que no hay escala que mida su rendimiento. No se trata de si mete goles o no los mete porque su aporte tiene mucho de intangible e incuantificable. En el fútbol cuadriculado y de papeles tan definidos como perfectamente asignados de hoy en día, Morata es una feliz anomalía. Un jugador imposible de encasillar.

Puede parecer, el suyo, un fútbol repleto de artificios y basado en el engaño del futbolista que, moviéndose entre líneas, se convierte en indetectable. Pero su magia va mucho más allá del simple truco de la extrema movilidad y del delantero inquieto. Morata asoma para barrer todo el frente de ataque del Real Madrid. Ofreciéndose por el centro, allí por donde más fuerza y virulencia lleva la corriente, y por las orillas, escondido entre los juncos y la maleza. Tiene dotes para salir airoso de cualquier escenario y circunstancia. Su fútbol es tan valioso porque reluce por encima de las contingencias. Moviéndose como un cisne por las ciénagas de las trincheras fronterizas y hallando acomodo allí donde la mayoría de sus congéneres estarían deseando no haberse vestido de corto. Sucede que Morata, que ya no es Moratita y que sí que es canterano de los de verdad, encabrita el ataque madridista con la algarabía que procede de su carisma innato y del futbolista que es consciente de que ha caído de pie. No es el más veloz, pero parece el más rápido. No es el más inteligente, pero se comporta como si Zidane introdujese un despiadado troyano en las entrañas del hardware rival, descifrando cada código de acceso y dejando al desnudo todas sus carencias.

Morata ayer siguió sin marcar. Continuó alimentando esa especie de leyenda negra que se cierne sobre él y que, alimentada por sus detractores, le dibuja como un delantero negado ante el gol. Sin embargo, fue probablemente el mejor de los madridistas sobre el césped en el triunfo ante la Real. Descolocando rivales y desactivando sistemas defensivos. Gustándose en suelo ajeno, ayudando en la salida a sus mediocentros, presionando la torpe circulación donostiarra con la voracidad de un primerizo. Mostrando sus credenciales para poner en duda la hasta ahora indiscutible hegemonía de la BBC.

Las cualidades físicas de Michael Phelps

Uno de los atletas más completos que existen en la actualidad en el mundo de los deportes sin lugar a dudas es Michael Phelps, se trata de una persona que practica la natación y gracias a ello ha ganado varias medallas de oro en las diferentes ediciones de los Juegos Olímpicos.

Pero todo ello se debe de tener con una gran calidad física en sus entrenamiento, además de sus condiciones natas para poder nadar, así que sobre estás líneas podrás observar un poco más de las principales cualidades físicas que Michael Phelps tiene.

Esta entrada Las cualidades físicas de Michael Phelps es contenido del blog Blog de Deporte.